LUNA DE MIEL » Consejos Generales
Atención al sol
Los rayos C y gran
parte de los B no traspasan la capa de ozono, pero el 39 por ciento de los
rayos ultravioleta tipo A (UVA) llegan a la piel, producen una pigmentación inmediata
y provocan reacciones que alteran el funcionamiento y la síntesis de las
proteínas, y deterioran el ADN celular de los tejidos conjuntivos. Las
insolaciones, quemaduras y melanomas son las principales consecuencias de los
baños de sol prolongados y sin protección.
Durante el bronceado las radiaciones ultravioleta dañan las
células de la piel y alteran la función del colágeno y de la elastina. Tras
quemarse, la piel se seca y pueden surgir manchas debido a los cambios locales
de la melanina. Para evitar estos efectos debe tener en cuenta los siguientes
consejos:
a) Si no conoce su fototipo (capacidad de la piel para hacer frente a las radiaciones solares), consulte al dermatólogo para saber si se encuentra dentro de los grupos de riesgo que se pueden ver seriamente perjudicados por el sol.
b) Recuerde que una exposición prolongada no garantiza un mejor bronceado. Lo más probable es que consiga que la piel se enrojezca y se queme.
c) Elija una crema protectora adecuada a su tipo de piel y a su resistencia al sol. Si emplea un bronceador, asegúrese de que contiene un factor de protección alto.
d) Aplique el producto media hora antes de exponerse al sol y realice sucesivas aplicaciones, especialmente después de un baño o sudoración excesiva.
e) Extienda la crema protectora por todo el cuerpo, incluso las orejas, palmas de las manos y pies.
f) Comience con exposiciones cortas de 10 ó 15 minutos y aumente el tiempo poco a poco.
g) No se quede mucho tiempo quieto bajo el sol. Cambiar la superficie expuesta permite tolerar mejor los rayos solares.
h) Nunca tome el sol entre las 12 del mediodía y las 4 de la tarde, cuando los rayos caen perpendiculares sobre la tierra.
i) Protéjase con unas gafas de sol y un sombrero para prevenir las insolaciones.
j) Beba mucha agua para evitar la deshidratación.
k) Después del baño de sol dúchese con agua tibia para cerrar los poros y eliminar los restos de crema protectora, la sal del mar o el cloro de la piscina.
l) Hidrate la piel con un producto específico para recuperar la pérdida de agua, calmar y reparar la piel dañada.
ll) Controle sus pecas y lunares para detectar cualquier cambio que pueda indicar el desarrollo de un Nevus (lunar) o melanoma.
m) En caso de calor sofocante beba mucho líquido, reduzca su actividad física y condimente las comidas con sal, aunque sin rebasar los límites, para prevenir el desequilibrio electrolítico.
Última actualización: 2007-04-24 21:21
Autor: admin
Revisión: 1.0
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